PRISION CENTRAL NKONDENGUI, CAMERUN

El colectivo Memoria Viva con la colaboración del encuentro internacional de music y artes WHAT IS MUSIC, cuenta con un acuerdo de colaboración con la ONGD Zerca y Lejos, que trabaja desde hace más de 18 años en Camerún para la realización del acompañamiento del proceso en la prisión central de Nkondengui.

La prisión Central de Yaundé (PCY), es un establecimiento penitenciario de primera categoría, donde están encarceladas gente privada de libertad (ir y volver) por las instituciones judiciarias de Camerún. Acogiendo desde los “Prevenidos” hasta los “Condenados a muerte”, fue construida en el año 1967 para acoger a una media de 800 personas. Hoy se estima a 8 mil la media de los presos detenidos en esta prisión repartidos en 15 “barrios” desde el barrio de “los enfermos mentales” hasta los barrios “especiales” pasando por “Kosovo” y el “Pasillo de la esperanza”, la mayoría de los detenidos (75%) viven en condiciones que propician todo tipo de enfermedades.

En entrevistas individuales con los presos sobre los motivos que los habían llevado a la cárcel, las monjas y los curas que intervienen en la prisión se dieron cuenta de que a veces se resumían en el mero hecho de no saber leer y escribir: “Firmé un papel y no sabía qué era”, “No conozco la ley camerunesa porque no sé leer”; otras veces los presos se quedaban hasta días y meses después de su liberación por no poder leer los documentos que los liberaban de la prisión. Los religiosos pensaron en una escuela para jóvenes y adultos que aunque no tuvieran libertad de ir y volver, los podría dar la libertades que proporcionan el simple hecho de saber leer y escribir, así como encontrar momentos de aprendizaje y reflexión.

Hoy mismo la media de los presos implicados en el programa de educación en la prisión se estima entre 20 y 25 personas entre 16 y 50 años con 6 horas semanales de aprendizaje de francés, inglés y matemáticas. Todo está llevado por monjas de las congregaciones religiosas de Mvolye, Theresa (Nigeriana) y Denise (Canadiense).

El programa actualmente está destinado a jóvenes y adultos que nunca aprendieron a leer ni escribir en un primer momento, los que abandonaron los estudios en algún momento con un nivel medio y otros que sólo encuentran en el aprendizaje una forma de combatir el estrés y el aburrimiento en un ambiente de opresión. Los aprendizajes hasta aquí utilizan herramientas tradicionales como son el libro, el cuaderno, el boli, etc. Estas herramientas siguen siendo muy necesarias para resolver el problema básico de la alfabetización, pero frente a esto están también los intentos de generar a través de estos encuentros verdaderas dinámicas de grupos, ¿cómo llegar a que junto a la ilusión de libertad y la lucha contra la monotonía los aprendizajes sean también verdaderos espacios de resocialización, de lucha contra los prejuicios y de reencuentro con uno mismo?

Memoria Viva acompaña el proceso de alfabetización con líderes sociales que acompañan procesos de construcción colectiva a través del Rap, el teatro y la música, con el fin de generar un microcosmos de confianza, expresión personal y colectiva de carácter terapéutico que favorezca una reinserción en la sociedad con diferentes fortalezas humanas construidas en estos procesos.